Os cuento cómo fue mi experiencia en un ōnsen en Japón, el día que me bañé en un baño típico japonés en pelota picada

onsen japon experiencia

Como decía mi abuela, «ay hijuca, siempre hay una primera vez para todo». Eso también incluye enseñar mi culillo en público en un ōnsen en Japón.

   

Soy un poco pudorosa. De hecho, jamás pensé que iba a ser capaz de bañarme en un ōnsen en Japón, un típico baño japonés, en pelota picada. Pero siempre hay una primera vez. Si quieres reír un poco (de mí) sigue leyendo 🙂 .

Por cierto, aunque sueñe a coña, esto de bañarse en un ōnsen es una de las experiencias que hay que vivir en Japón al menos una vez en la vida. No lo digo yo, ¡lo dice también la Lonely Planet! Venga, todos a enseñar el culillo 🙂 .

Vale, pero ¿qué es un ōnsen?

Un ōnsen es un baño termal de origen volcánico y de aguas tremendamente calentitas, muy típico de Japón. Allí va la gente a desconectar y a relajarse un rato. Vamos, que el concepto es algo similar al «spa» de los occidentales, solo que en los ōnsens los bañadores están prohibidos. Te tienes que bañar en bolingas.

Los ōnsens originales están al aire libre y en zonas volcánicas. Pero también, es común encontrarte ōnsens artificiales en algunos hoteles del país.

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Regi, sabemos que estas muy loca pero, ¿cómo te dio por ir a un ōnsen?

La zona de Hakone, cerca del Monte Fuji, es una zona rural repleta de ōnsens.

Ya sabéis que yo soy muy fan de probar las experiencias típicas del país. La noche anterior ya había superado la experiencia de dormir en un hotel cápsula. Ahora me tocaba probar algo nuevo, y me fui a pasar la tarde a un ōnsen 🙂 .

Algunas consideraciones a tener en cuenta antes de ir a un ōnsen

Antes de ir a un ōnsen tienes que tener en cuenta los siguientes puntos:

  1. Si tienes tatuajes, olvídate del ōnsen. Los japoneses asocian los tatuajes con la mafia y no están nada bien vistos. De hecho, normalmente, no te permiten entrar si tienes un tatuaje, aunque seas extranjero. Sé que hay algunos ōnsens que hacen la vista gorda al respecto, pero al que yo fui no. Como recomendación, si tienes algún tatuaje pequeño, puedes intentar cubrirlo o ponerte una tirita antes de entrar (siempre y cuando sea pequeño, claro).
  2. No te puedes bañar con bañador. Te tienes que bañar como tu madre te trajo al mundo, es decir, en pelota picada.
  3. Los ōnsens están separados por sexos. Por un lado están los hombres, y por otro las mujeres. También hay ōnsens privados, en los que puedes bañarte en familia o con tu pareja. Para ello, tendrás que reservarlo con antelación y son algo más caros que los públicos.

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Mi experiencia en un ōnsen

Mi primera experiencia en un baño público típico japonés fue en el ōnsen Hakone Yuryo. Fui a éste porque me lo recomendaron directamente en el punto de información de la estación de Odawara, donde te deja el tren JR. Además, este ōnsen tiene un servicio de mini bus gratuito directamente desde la estación de tren de Yumoto, en Hakone. Y, encima, me hacían descuento en el ōnsen por enseñar la tarjeta Hakone Free Pass.

Yo, antes de ir, no sabía muy bien cómo funcionaba esto del ōnsen. Así que, por si acaso, yo me llevé mi bañador y mis chanclas. Pero vamos, ni te molestes en llevarlas porque no lo vas a necesitar.

Una vez dentro, dejas tu ropa en la taquilla de los vestuarios, y pasas en bolingas directamente al ōnsen. Ni bañador, ni chanclas. Lo máximo que puedes llevar es una toalla (por cierto, en este ōnsen la toalla había que alquilarla).

Hay otros ōnsens, especialmente en los hoteles, en los que te suelen dar una yukata (el albornoz japonés con forma de kimono) y te mueves por todas las instalaciones del ōnsen (salvo en los baños termales) con ella.

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Una vez dentro del ōnsen mis recomendaciones son:

  • olvídate de la vergüenza.
  • relájate y disfruta.
  • procura no mirar de reojo el potorrillo o la pilila de los demás.

Reconozco que al principio da un poco de palo, pero bueno, como no me conocía nadie estaba tranquila.

Dentro del ōnsen, hay varias piscinas termales a diferentes temperaturas. Tu misión es relajarte e ir cambiando de una piscina a otra. Como mi ōnsen era al aire libre era una auténtica gozada estar ahí metida calentita mientras escuchas el sonido de los pájaros fuera.

  

Llegamos al punto crítico, el punto que más repelús me dio: ducharme sentada en un baño japonés

Hasta aquí iba todo más o menos bien. El punto crítico llegó cuando me tocó ducharme en las típicas duchas japonesas.

Las duchas japonesas son tal que así, con una manguera normal y corriente, acompañado de una cubeta de madera y un banquito.

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¿Qué pasa con ese banquito?

Lo normal, en el ōnsen, es ducharte sentado en el banco de madera mientras te vas echando agua con la cubeta. Por supuesto, eres libre de usarlo. Puedes ducharte de pie y pasar de la cubeta olímpicamente.

La verdad es que eso de sentarse donde otra persona acaba de poner su culito, por mucho que lo limpies, no lo acabo de ver del todo higiénico.

Como le digo a Juanra, los japos son muy limpios para unas cosas y para otras… ejem, ejem.

Yo, reconozco que me acabé sentando pero me dio muchísimo asquete .

¿Recomiendas la experiencia de ir a un ōnsen?

La experiencia es totalmente recomendable, salvo que te de un poco de yuyu eso de bañarte en público como tu madre te trajo al mundo.

El ōnsen es súper relajante. Vas a salir de ahí flotando. Por cierto, intenta ir a alguno que esté al aire libre, molan mucho más 🙂 .

Información práctica sobre el ōnsen

El precio del ōnsen al que yo fui, el Hakone Yuryo, era de 1.400 yenes, unos 11,50 euros (con el descuento de la Hakone Pass se me quedó en 1.200 yenes) y puedes estar ahí el tiempo que quieras. Además, no es necesario reservar con antelación.

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Si en vez de estar enseñando tu culito sexy a todo el mundo prefieres reservar un ōnsen privado, el precio, en el ōnsen al que yo fui, era de 3.900 yenes, unos 32 euros. Puedes estar una hora máximo.

En el ōnsen está prohibido sacar fotos. Por ello, todas las fotos de este post son de Shutterstock. Las fotos de este post son de varios ōnsen. Si quieres saber más sobre el ōnsen al que yo fui puedes encontrar más información en su página web.

Y tú, ¿te atreverías a meterte en un ōnsen en Japón en pelotas? ¿Qué opinas de los baños japoneses? ¿Y del banquito 🙂 ?

  

¿Tienes alguna duda sobre el viaje a Japón o sobre la experiencia de ir a un ōnsen? Déjame un comentario en la parte de abajo de este post y te responderé encantada lo antes posible. 

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