Hoy no voy a hablar de viajes, hoy voy a hablar de mí. Aunque me encantaría no tener que contar esta historia, sobre todo porque me encantaría que en cierto modo no existiera, creo que estoy en deuda con todos vosotros. Alguna vez lo he mencionado en algún post y también hago alusión a ello de manera superficial en el apartado «sobre nosotros» donde digo que no puedo viajar porque tengo un problema de salud. Hoy, con esto de que las Navidades nos pone a todos sensiblones (ooohhh) me gustaría contaros un poco más de mí y de la historia que hay detrás de este blog.

Nota: Lo que tienes entre manos es un post muy personal, si no quieres que te produzca ese tipo de sensaciones fruto del empacho de amor navideño, aún estás a tiempo de abandonarlo. Si lo que quieres es cotillear un poco más (que a todos nos gusta) sigue leyendo.

Lo primero de todo es presentarme. Mi nombre es Regina, aunque me encanta que mis amigos me llamen Regi. Tengo 28 años, soy de Santander y soy Ingeniera de Obras Públicas. Si me tengo que definir en tres palabras escogería divertida, sociable y muy charlatana. Mis amigas añadirían que estoy como una cabra y mi madre que soy una desordenada. Bueno, realmente todas tienen algo de razón ¿por qué negarlo?

Regi

También soy adicta a la comida japonesa

Un día en verano de 2013, después de seguir varios blogs de diferentes temáticas decidí que me encantaría tener un blog de viajes. Recuerdo que fui corriendo donde Juanra (mi novio) a comentarle la genial idea que había tenido, como si de un gran descubrimiento se tratara. Él me dijo que le parecía genial y que lo haríamos juntos (¡gracias majo, a ver si escribes más a menudo!).

Realmente, conociendo lo desastre que soy seguramente no hubiese abierto este blog si no me hubiese pasado la historia que os voy a contar a continuación.

Ese mismo verano en el que pensé que sería una buena idea abrir un blog de viajes por todo lo que ya habíamos viajado y porque nos encantaba hacerlo, también empecé a notar poco a poco que no me encontraba bien. Empecé a tener fuertes dolores en una pierna y en la espalda. Parecía que era más o menos llevadero hasta que llegó un día en el que no podía levantarme de la cama para ir a trabajar. Desafortunadamente, no se quedó simplemente en un día sino que estuve más de dos meses en la cama sin apenas poder moverme.

Durante ese tiempo en el que estuve malita la idea de abrir un blog comenzó a tomar más fuerza que nunca. Ya habíamos pensado el nombre del blog, empecé a seguir con más asiduidad muchos blogs de viajes y me entretenía pensando mentalmente en posts para lo que sería «mi blog».

«Mi blog» lo leo y me hace hasta gracia.

Después de esos malditos meses, comencé a mejorar, pero nunca llegué a mejorar del todo. Coincidiendo con esa aparente mejoría abrimos el blog durante las Navidades de 2013. En principio, iba a servir para contar mis viajes pasados y entretenerme recordándolos hasta que me recuperase. Lo que nunca me imaginé es que, pasado un año, aún no iba a estar recuperada, ni que el blog iba a acabar interesando a gente anónima.

Aunque ahora mismo estoy bastante mejor, sigo teniendo muchísimos impedimentos que no me permiten hacer una vida normal. De poder viajar ni hablamos. Una de mis mayores limitaciones es que no puedo estar sentada mucho tiempo. Aún así, el poco tiempo que aguanto lo he aprovechado para dar vida a este blog que estás leyendo. Si tengo que buscarle algo positivo a lo que me ha pasado, sin duda, es haber iniciado el blog.

Regi Liencres

Por cierto, la idea de abrir un blog se me ocurrió en una playa

Algunas conclusiones que sacó una pirada como yo durante ese tiempo

Durante esa época «black», aparte de pasarme decenas de niveles en el Candy Crush, reflexioné mucho acerca de varios aspectos de la vida. Realmente es un poco triste pero sólo te das cuenta de la importancia que tienen ciertas cosas que pasas por alto en tu día a día cuando te sucede algo malo.

Por aquel entonces yo estaba en Oviedo, trabajaba allí. Obviamente me despidieron del trabajo cuando veían que no mejoraba. En cualquier otro momento de mi vida la fatídica noticia que suponía «un despido en tiempos de crisis» hubiese sido un drama. Sin embargo, para mí pasó totalmente a un segundo plano.

No dudes en que si te pasa algo como lo que me pasó a mí en ese trabajo en el que metes tantas horas y eres tan importante, te despedirán con una patada en el culo y una palmadita en la espalda. Sólo somos números en una sociedad en la que solamente somos importantes para unos pocos, muy pocos.

También es muy fácil pensar que eso nunca te va a pasar a ti. ¿Cómo vas a tener algo con lo joven que eres? No me refiero sólo en mi caso, que es un problema que tiene solución, sino en casos muchísimo peores. Lo que no pasa nunca pasa en un momento. La vida te puede dar un giro inesperado en tan sólo un segundo. Mañana igual puedes tener un accidente de coche con graves consecuencias; o de repente, un día te levantas con un dolor sin importancia, te hacen una prueba y te diagnostican una enfermedad degenerativa, o incluso te dicen que tienes algo aún peor. Así, tal cual. Parece mentira pero es así. Luego eso de que no te va a pasar a ti se puede truncar en un ¿por qué a mí?

¿Y mientras tanto qué has hecho con tu vida? ¿Has sido realmente feliz? ¿Has disfrutado la vida a tope? ¿Tienes algo importante que te ha faltado por hacer? ¿Tienes un trabajo que más o menos te gusta? ¿Te has pasado toda la vida ahorrando dinero porque te encanta ver cómo crecen los ceros de tu cuenta bancaria? ¿Te has privado de muchas cosas que realmente podrías haber hecho? ¿Has compartido tu vida con una persona a la que realmente quieres?

Si alguna de estas respuestas te hacen dudar tampoco pretendo que ahora te vuelvas loco ¿ok?

Yo saqué mis conclusiones: la vida está para disfrutarla. Disfrutarla a tope. Quizás es el momento de romper con ciertas cosas que no te aportan nada o incluso que te restan. O quizás es el momento de reinventarse. ¿Quién sabe? Nunca es tarde si el cambio es para mejor, todo pasa por algo.

Aprovecho la ocasión para hacer una dura crítica a muchos de los médicos con los que me he topado (desgraciadamente)

Después de haber ido a muchísimos médicos, al final parece que he dado con alguien que espero que consiga arreglarme. La solución es muy probable que acabe pasando por una operación delicada. Del resto de médicos que me he encontrado por el camino no puedo decir muchas cosas buenas. Lo siento por el resto de profesionales de este sector que se merecen todo mi respeto, pero tengo que hacer esta crítica.

No niego que haya muchos médicos buenísimos, que el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander esté considerado como uno de los mejores hospitales de España. Pero en mi caso, no puedo hablar bien de los médicos que me han tratado. Cuando han tenido un caso como el mío que se sale del protocolo A-B-C del que están tan orgullosos y tanto presumen los políticos, no han sabido qué hacer conmigo. Se han dedicado a marearme, a darme evasivas, y no darme una respuesta adecuada. También se han dedicado a decirme alguna que otra frase que, en mi opinión, no considero nada acertadas.

Palabras textuales dichas por diferentes médicos del Hospital Central de Oviedo y el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander:

«Eso no se opera, no te quedará otra que aguantarte»
Médico A

 

«Sólo si después de dos años sigues igual y vienes SUPLICANDO de dolor quizás nos plantearíamos operarte»
Médico B

 

«No te operes, si te operas te acordarás de mí»
Médico C

 

Muchas gracias por vuestras palabras y vuestros consejos. Fuisteis muy amables y tuvisteis, sobre todo, muchísimo tacto. Creo que podéis decir lo mismo con otras palabras más acertadas. Los pacientes somos personas enfermas que, tras una lista de espera más kilométrica que la Ruta 66, estamos hartos de la poca profesionalidad de algunos médicos.

Esto no quiere decir que esté criticando a todos los médicos, los hay muy buenos, amables y competentes. Desgraciadamente en mi caso, parece que no les ha interesado mucho mi recuperación, o al menos, eso me ha parecido. Lo siento por dar este apunte en mi blog cuya temática difiere totalmente de esto, pero tenía que decirlo. Aunque sé que no vale de nada quejarse, al menos aquí queda escrito.

Y con esto, ya dejo de daros la chapa. ¡GRACIAS!

Moraleja: Podría haber optado por estar todo el día pensando lo mucho que me duele, o lamentarme de ver como la gente de mi edad sale de fiesta, hace deporte, o tiene proyectos laborales mientras yo estoy estancada. Quizás mi historia puede servirte de ayuda a ti, o conoces a alguien que también necesite tener la mente distraída. Al menos yo le saqué el lado positivo a esta mala racha y descubrí cual era mi mejor medicina. Cada comentario, cada seguidor que se unía en las redes sociales me ha sacado una sonrisa. Siempre estaré agradecida a la gente que hay ahí detrás. Gracias a todos siempre he sabido mantener la sonrisa, o al menos es lo que he intentado.

Bruselas imanesdeviaje

Sonrisas profident

Aparte del apoyo de mi familia y amigos, cuento con el apoyo incondicional de Juanra, mi novio desde hace cinco años. Sin él este blog no hubiese sido posible. Él se ha encargado íntegramente del diseño del blog que tanto me gusta. Juanra sí ha viajado durante este tiempo (sin mí, maldito como te odio ¡gggrrrr!) pero voy a ponerle una hoja de reclamación porque no escribe muchos posts. Puedo prometer y prometo que me encargaré de que cuente más cosas de sus viajes por Jordania y la Costa Oeste de EEUU. Mientras tanto, yo seguiré contándoos mis viajes de los últimos años, consejos e ideas originales para los viajeros. Siempre y cuando me quieras seguir leyendo después de sobrevivir a la chapa que te estoy metiendo. Si todavía estás ahí. ¡Gracias!

Estoy segura que este año va a ser el año de la recuperación. El primer paso es creérselo uno mismo ¿no? ¡Ah! Otra cosa que tengo muy clara, es que cuando esté bien me voy a ir a descubrir dónde está el «culo del mundo». Espero muy pronto escribiros desde allí.

RegiyJuanra Bruslas

Juanra y yo en Bruselas cuando mi espalda me permitía hacer cosas como ésta

¡Feliz año y esas cosas! Mucha salud para todos, sin duda, es lo más importante.
Regi.